Riego

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Es la acción de aportar agua al suelo. Es conveniente usar un buen plan nutricional (ver cannabipedia) en el agua de riego para que la planta crezca fuerte y sana.

TEMPERATURA: Muchas veces nos preguntamos porque después de un riego las hojas se quedan flácidas. La respuesta es sencilla. Si regamos con un agua que esta a 10º/15º grados –por decir un valor– las raíces responden de esa manera al estimulo recibido. Controlamos la temperatura del cultivo, humedad, ventilación, etc. y no le damos importancia a una cosa que es MUY IMPORTANTE, regar con una temperatura adecuada. Ésta temperatura debe estar comprendida entre los 21º/22º grados.

Las necesidades de la planta son muy diferentes según en que fase de su vida se encuentre en crecimiento o floración:

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-CRECIMIENTO: en esta etapa, la planta necesita un suelo “húmedo” y es conveniente regar frecuentemente, pero teniendo la precaución de “no encharcar” el medio, ya que las raíces necesitan de aireación en el sustrato para poder expandirse correctamente. Un sustrato empapado dificulta la propagación de estas. La demanda nutricional es pequeña y no necesitamos grandes dosis nutricionales, entre 300-700 mS. No es recomendable usar sustrato tipo “all-mix” ya que podría provocar sobre-fertilización.

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-FLORACIÓN:  Ahora sí que nos tenemos que hacer algunas preguntas ya que, en esta fase, la planta va a consumir mas recursos hídricos y nutricionales:

A QUÉ HORA HAY QUE REGAR: Aquí lo tenemos fácil, lo ideal es regar cuando se enciende el foco. Está claro que cada uno riega cuando puede, pero regar cuando las plantas se van a dormir y están en floración aumenta considerablemente el % de humedad. Lo único que puede atraer esta práctica son hongos. En cultivos de costa donde hay humedades altas hay que  ser cauto en este tema, se desaconseja totalmente regar cuando se apaga la luz.

CUÁNDO HAY QUE REGAR: Cultivando en tierra, el cannabis tiene 2 ciclos, uno húmedo y otro seco. En crecimiento no es conveniente tener deficiencias hídricas, por lo que no dejaremos que el sustrato se seque en exceso. Por el contrario, en floración sí que tenemos que dejar que se seque en su totalidad. Podemos pesar el contenedor o rascar los dos primeros dedos de tierra, así sabremos si la planta nos está pidiendo agua ya que pesa muy poco o por el contrario pesa y es señal de que aun esta húmedo el sustrato y por consiguiente no es óptimo regar.

CÓMO HAY QUE REGAR: La técnica es fácil, pero si no lo hacemos como toca puede significar el fracaso del cultivo. He visto como cultivadores regaban sus cultivos y todo lo que estaban echando se derramaba sin tan siquiera mojar la planta. Cuando vayamos a regar, previamente “rasparemos” con el dedo o con un útil para tal fin, los bordes del sustrato que hacen contacto con el contenedor y echaremos suavemente un 25% de la cantidad total de riego. Es decir, si vamos a regar con un litro de agua, echaremos 250 ml despacio y esperaremos unos minutos para añadir el resto. Si aun haciendo esto tuviésemos dificultad para que el sustrato se humedezca, aplicar un par de gotas de lavavajillas bastará para que aumente considerablemente el poder humectante del riego. Es bueno que una vez regado correctamente, drene un 10% más o menos del líquido empleado ya que así iremos arrastrando sales que nos están perjudicando y que están en la parte baja del contenedor. Poner platos debajo del contenedor y que el agua este estancada mucho tiempo en el, es una operación que perjudica severamente a la planta. Hoy en día, disponemos de bandejas que se adaptan a cualquier medida y nos ahorran mucho tiempo a la hora de regar.

CUÁNTO HAY QUE REGAR: esta pregunta es la que más se suele hacer y es la que más respuestas tiene, ya que, depende de tantos factores que sería imposible acertar. Por citar algunos de los factores: tamaño de contenedor, tipo de contenedor,  edad de la planta, tipo de sustrato, temperatura, humedad relativa, variedad, ventilación, etc. Ante todos estos factores, cada cultivo tiene unas “condiciones propias” que lo hacen diferente del resto. Con unos parámetros normales, un sustrato normal (en coco se seca antes) se podría dar unas cantidades estimativas y que podrán variar según las condiciones de cada cultivo. Entre 2 y 4 días puede considerarse “normal”. Contenedores de 1 a 3 litros sí que pueden requerir un riego diario. Contenedores de más de 11 litros no se hacen adecuados para cultivo de interior a no ser que se practique un cultivo tipo S.C.R.O.G. Indicar que estas datos que cito a continuación son referenciales y estarán sujetos a las “condiciones propias” de cada cultivo.

Contenedor de 5,5 litros-con 750 ml de agua debería tener para 3-4 días.

Contenedor de 7 litros- con un litro de agua debería tener para 3-4 días.

Contenedor de 11 litros- con 1,250/1,500 ml de agua debería tener para 3-4 días.

 

Cuando observemos que las plantas “no consumen” agua y tardamos muchos días en regar, es señal de que algo no funciona bien, pudiendo estar causado por diferentes causas: Humedad alta, sustrato inadecuado, deficiente ventilación, exceso hídrico, enfermedad, etc.Repasando los parámetros, medios empleados  y elementos del cultivo daremos sin lugar a dudas, con el “tic” de la cuestión.

VER TAMBIÉN EN CANNABIPEDIA “CÓMO REGAR“.

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19 comentarios en "Riego"

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