Cómo trasplantar

Difunde y comparte:

Para que una planta crezca correctamente, tenemos que cambiarla de maceta varias veces en su ciclo de crecimiento. Lo ideal es hacerlo unas 1 o 2 veces para que la planta vaya desarrollando un sistema radicular sano y bien formado:

– El 1º lo haremos cuando acaba esta fase de plántula y entra en crecimiento vegetativo.

– El 2º lo haremos en la maceta definitiva y comprenderá el ciclo restante de cultivo. En este trasplante es ideal poner en el fondo de la maceta arlita, grava o cualquier material que nos permita tener un buen drenaje. No hace falta señalar que el sustrato será una decisión muy importante. Por decirlo claramente, no usar sustratos del todo a un euro o similares. La tierra es lo más barato del cultivo y un elemento muy determinante en la cosecha final, así que no seamos cutres. Como último apunte, diremos que en floración no es conveniente trasplantar, ya que el fuerte estrés de este proceso podría perjudicar gravemente a la planta.

El trasplante hay que hacerlo cuando la planta lo pide y da signos de ralentización. Es decir, esta muy grande con respecto a la maceta y las raíces se ven limitadas. Si no trasplantamos en este momento, la planta no “ramificará” correctamente.

El trasplante es la segunda experiencia más traumática para la planta, solo después de la clonación, pero siguiendo una serie de pautas y recomendaciones, es una tarea que no nos tiene que acarrear ninguna complicación y en un tiempo corto la planta se recuperará de dicho estrés y volverá a coger un ritmo de crecimiento adecuado:

– Cuando se parte de jiffy o lana de roca, hay que trasplantar en el instante que vemos las primeras raíces.

– Hay que utilizar un sustrato acorde a la fase en que se encuentre la planta en crecimiento, sustratos con EC,s suaves y que no sean muy altas, y dejaremos los tipo “all-mix” para el ultimo trasplante a maceta definitiva, ya que estos sustratos vienen prefertilizados y con EC,s de 2,4/2,6 generalmente.

– Se debe trasplantar a ultima hora del día para que la planta tenga toda la noche para recuperarse.

-La luz daña las raíces. Procurar, al hacer el trasplante, que la luz incida lo menos posible en las raíces.

– Con el aporte de tierra nueva la planta tendrá nutrientes para un par de semanas más o menos. Ayudar en este proceso con un enraizante hará que tengamos unos resultados más satisfactorios, ya que la planta se resentirá lo menos posible y ayudará a mitigar el estrés que produce el trasplante.

-Hay que regar abundantemente y ver que drena correctamente el nuevo sustrato añadido en el trasplante, pero no encharquemos el medio de cultivo. Los regímenes de humedad y sequía favorecen la expansión de las raíces.

-En interior, usar macetas de más de 11 litros no es óptimo ya que con esta cantidad de tierra tenemos de sobra para florecer variedades de entre 6 y 12 semanas de floración y no mas de 90 centímetros de altura. En resumen, utilizar macetas de mayor capacidad es tirar el sustrato a la basura ya que la planta cultivada no lo colonizara en su totalidad y no lo aprovecha. Siempre hay excepciones, pero en la mayoría de casos es como comento.

– Los 2 días posteriores al trasplante es conveniente que la luz sea menos intensa.

– Una vez hecho el trasplante el cannabis requiere niveles bajos de nitrógeno y potasio así como un mayor aporte de fósforo. Cualquier producto que contenga hongos trichodermas o vitamina B1 ayudará a reducir el choque del trasplante.

– La técnica del trasplante es sencilla pero hay que hacerlo correctamente pues un trasplante mal realizado puede significar problemas añadidos difíciles de superar.

Después de la necesaria introducción, vamos con el proceso del trasplante en sí mismo:

1º- A día de hoy, hay macetas con enormes agujeros que no impiden la caída de arlita, haciéndonos una faena, y lo digo por experiencia propia. Para evitarlo, coloco unas pequeñas rejillas de plástico que impiden que caiga.

2º- Un dedo o dos de arlita será suficiente para dar a la maceta una optima capa de drenaje y de aireación. La aireación en las raíces es un factor determinante en muchos cultivos. Unas raíces abundantes y sanas, nos darán plantas a semejanza.

3º- Cubriremos el fondo de sustrato o coco, teniendo en cuenta la dimensión de la maceta a trasplantar, es decir, si la maceta de 1 litro tiene 20 centímetros y la maceta definitiva 30, se pondrán en el fondo 10 centímetros de sustrato o coco para igualar.

4º- Pondremos una réplica de la maceta a trasplantar en la maceta definitiva.

5º- Rellenaremos con coco el espacio que nos quede y tendremos precaución en “no compactar el sustrato o coco”.

6º- Retiraremos el contenedor pequeño.

7º- Si tuviésemos mas plantas que trasplantar, lo ideal es dejárnoslo todo preparado ya que nos ahorrará mucho tiempo.

8º- Es conveniente que trasplantemos cuando:

– Cuando sea en sustrato se trasplanta mejor cuando este está más bien seco.

– Cuando es en coco es mejor cuando “el coco este húmedo” ya que podremos trabajar con el fácilmente y no se desmoronará la maceta original.

Procuraremos que las raíces estén el menor tiempo posible en exposición a la luz .

9º- Utilizar en el trasplante enraizante (root-juice) en el plan nutricional de la planta, hará que esta sufra menos en el proceso y acelerará la adaptación de esta al nuevo hogar. Con los riegos, el sustrato y el coco se irán compactando y es entonces cuando rellenaremos los huecos producidos a consecuencia del riego.

 

En ocasiones, fallamos en las cosas mas sencillas por no ser metódicos. Así que a tomar buena nota.

¡Un saludo!

This entry was posted in Cómo se hace and tagged . Bookmark the permalink.

13 comentarios en "Cómo trasplantar"

¿Te ha gustado? Deja un comentario

Sponsors

Visita nuestros Sponsors

Cannabipedia
Positronics
Cyco