Cómo cultivar marihuana paso a paso

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En primer lugar, en esta introducción a cómo cultivar marihuana hay que dejar claro que no está escrita como una incitación al consumo de cannabis. Es muy sencillo, sólo pretende ser una guía para aquellos mayores de edad que la consumen, y una vía de aprendizaje y salida para los que la compran en el mercado negro y no saben autocultivarla. Además, esta entrada nos servirá como presentación e introducción a la web.

El mercado negro de la marihuana fomenta, en la actualidad, que se enriquezcan unas pocas personas sin escrúpulos que trafican con una planta que muchos consideramos sagrada y medicinal. A los hechos me remito, tanto sociales como científicos. Este dinero, ganado ilegalmente, servirá para seguir construyendo una sociedad donde la corrupción campe a sus anchas con leyes y políticas corruptas e ilógicas. Desde este pequeño espacio del mundo todos los autocultivadores decimos, ¡basta ya!

Entre todos podemos acabar con el mercado negro. El autoconsumo privado nadie lo puede prohibir, y si trabajamos para la normalización y, por fin, se legaliza, debemos luchar para que no sea monopolizada por tabacaleras o farmacéuticas, siempre tentadas de expoliar al prójimo de una forma u otra. La marihuana es una planta medicinal, patrimonio de la humanidad, y debe seguir siéndolo siempre.

Cuando, en alguna ocasión, me han reprochado estas palabras, siempre me he dirigido a los datos. No hay muertes por sobredosis de marihuana, simplemente esto no existe. No podemos decir lo mismo de drogas duras como el alcohol o de algo tan en apariencia inofensivo como el azúcar refinado, una de las sustancias más adictivas que existen y más perjudiciales a largo plazo.

El mercado negro de la marihuana es una anomalía creada en base a una prohibición absurda, sin base científica o social alguna que la sostenga. En lugares donde se ha legalizado, no se han incrementado los niveles de consumo o la delincuencia, las cosas han seguido como hasta ese momento pero sin mercado negro, sin mentiras y sin represión.

Si eres consumidor de cannabis en cualquiera de sus variantes (vaporizado, fumado, como un ingrediente más de tu cocina, etc.) planta tu propia marihuana y benefíciate, no solo de consumir algo cultivado con tus propias manos o de ahorrarte mucho dinero, sino también de ayudar a cientos de miles de personas a normalizar una situación ridícula que, por suerte, otros países están rectificando de forma sensata. La marihuana que cultiva uno mismo, se convierte en la mejor del mundo.

Bienvenido a la cultura cannábica

 

Cómo cultivar marihuana

Al cultivo de marihuana se accede, por tres grandes vías:

Rituales: Su uso ha ido desapareciendo, aunque todavía quedan restos de aquella cultura chamánica que utilizaba las plantas para penetrar en el mundo de los espíritus. En la antigüedad, la marihuana era una planta muy usada por sus componentes psicoactivos y por ser considerada mágica y sagrada.

Recreativa: Los cannabinoides de esta planta producen diferentes sensaciones de bienestar y placer. También agudizan y aumentan la capacidad de percibir ciertas sensaciones como escuchar música, leer, pintar,dibujar y un sin fin de actividades. Es el uso más extendido y conocido hoy en día.

Medicinal: Para muchos enfermos, alivia un sin fin de enfermedades (insomnio, nauseas, vómitos, dolor, etc.). También cumple un papel paliativo en tratamientos muy agresivos como la quimioterapia. La medicina alopática y las farmacéuticas están descubriendo ahora las grandes propiedades de esta planta, propiedades que el ser humano y la medicina holística conocen desde hace miles de años. Es importante, en este sentido, luchar para que las grandes empresas no patenten o prohíban mediante sus lobbys políticos lo que es por derecho propio de toda la humanidad.

Por desgracia, no todo el mundo la puede consumir, ya que hay personas a las que les sienta mal (bajadas de tensión, por ejemplo). Quien no tolere su consumo, lo mejor es que se olvide de ella. No por más insistir, va a sentar bien.
El nombre científico de la marihuana es “Cannabis Sativa” y esta formado por tres grandes variedades o subespecies:

Índica: En general, su crecimiento es rápido y arbustivo. Es una planta de estatura y floración cortas. Su hojas están compuestas por folíolos anchos, lo que provoca que absorban más luz. Los efectos que produce al consumirla pueden ser muy diversos:

– Relajante

– Alivia contra el dolor

– Ayuda a conciliar el sueño

– Alivio estrés y ansiedad

– Aumento del apetito

Sativa: Planta de crecimiento lento, ramas largas, con grandes distancias internodales y cogollos alargados. Hojas compuestas por folíolos finos. Los efectos que produce al consumirla pueden ser muy diversos:

– Energética

– Reduce y mitiga las nauseas

– Estimulante

– Aumenta la inspiración y creatividad

– Ayuda contra la depresión

Rudelaris: Es una planta de estatura muy baja que ha tenido que adaptarse a condiciones muy duras y adversas. Debido a ello, su ciclo de crecimiento es muy rápido. Su contenido de THC es muy bajo y su efecto es casi nulo. Lo que ha hecho muy interesante a esta variedad es su capacidad de autofloración y la rapidez con que transcurre su ciclo de vida. Esto la ha hecho una candidata interesante para cruzar con variedades índicas y sativas mediante procesos de crianza y selección con la intención de producir individuos con altos niveles de THC y rasgos de rudelaris.

 

En esta introducción voy a ser muy generalista, en la web se puede encontrar mucha más información con mucho detalle por lo que, en estos primeros párrafos, vamos a repasar algunos puntos que me parecen esenciales.

Nuestro objetivo es desarrollar un autocultivo de marihuana “sin semilla”, es decir, cultivaremos solo plantas hembras y eliminaremos las plantas macho y hermafroditas (ambos sexos), ya que no queremos semillas en nuestros cogollos, esto bajaría la cantidad y calidad de los mismos.

Nuestros cultivos partirán de dos opciones posibles: Semilla o esqueje.

semilla de marihuana

1- Semilla: Cuando partamos de semilla podemos encontrar de tres tipos, divididas, a su vez, en dos grupos.

Grupo A: Para cultivar este tipo de semilla debemos garantizar un ciclo nocturno donde no haya contaminación lumínica producida por farolas, letreros luminosos, bombillas, etc. Este hecho produciría estrés en la fase de floración de las plantas y no podrían cogollar, si lo hicieran, no se formarían de forma correcta. Responden a fotoperiodo y comienzan a florecer cuando las noches se alargan.

1- Semilla regular: Esta se produce cuando polinizamos con una planta macho a una planta hembra. El resultado serán semillas que podrán tener ambos sexos, es decir, puede salir una planta macho o una hembra. Para hacer trabajos de crianza y reproducción son las más adecuadas por su estabilidad a la hora de trabajar con ellas y por ser la forma natural de hacer las cosas.

2- Semilla feminizada: Para producir estas semillas el proceso se complica y necesita la mano de un breeader (criador). Hay que partir de dos plantas hembras. A una de ellas se le practica una reversión de sexo y la convertimos en una planta macho de la cual, cuando florezca, obtendremos un polen con la virtud de polinizar a la otra hembra dando como resultado semillas hembras en un 99,9%.

Grupo B: No es necesario garantizar la total oscuridad en sus ciclos nocturnos y no responde a fotoperiodo. Estas dos cualidades son las que hacen interesante este tipo de semilla.

3- Semilla autoflorecientes, también llamadas automáticas: Proceden del cruce entre la variedad rudelaris con variedades índicas y sativas, de las que hemos hablado con anterioridad. También se utilizan en exterior para hacer varias cosechas al año, ya que esta planta, generalmente, completa su ciclo en unos setenta o noventa días. Cuantas más horas de sol reciba, mejor responderá. Desde Marzo y hasta Octubre se puede cultivar en exterior en lugares como España, siendo los meses de Junio, Julio y Agosto donde responderá con una mejor cosecha.

esquejes en propagador

2- Esqueje: La ventaja de cultivar con esqueje es que ya sabemos de antemano como se va a comportar en el cultivo, las necesidades de nutrición, fortaleza, calidad, etcétera, y esto facilitará la planificación del cultivo.

!Comenzamos a cultivar!

Nuestro objetivo, como he dicho anteriormente, es hacer un cultivo sin semilla, por lo que, en primer lugar, debemos reconocer que es una planta macho y una planta hembra para así desechar las primeras y evitar que polinicen nuestra cosecha y la echen a perder. En estas dos fotografías podéis reconocerlas de un vistazo. Sí deseáis profundizar más en este tema, debéis dirigiros a Cómo diferenciar una planta macho de una hembra

Planta de cannabis macho y hembra

Para comenzar a cultivar, nos harán falta unos conocimientos previos y resolver algunas preguntas. Por ejemplo, podemos cultivar con semilla o esqueje, ¿con qué empezamos, por qué opción nos decantamos? Lamentablemente, no hay una respuesta. No existe una mejor o peor opción, cada cual tendrá que elegir la vía más adecuada en función de su elección, posibilidades y preferencias.

– Cultivar con semilla de cannabis:

Si decidimos partir de semilla pueden darse diversas situaciones que harán que nos decantemos por uno de los tres tipos diferentes ya comentados (regulares, feminizadas o automáticas):

1 – Si no podemos garantizar una oscuridad absoluta en el cultivo, las semillas autoflorecientes son las indicadas. Las variedades fotodependientes (sativas e índicas) no cogollarían debido a la contaminación lumínica producida en los ciclos nocturnos.

2 – Si solo tenemos un hueco para poner una semilla, sin dudarlo, hay que elegir una semilla feminizada.

3 – Si tenemos suficiente espacio y algo de paciencia para detectar preflores y eliminar ejemplares macho, nos decantaremos por semillas regulares.

– Cultivar con esqueje:

Si elegimos este comienzo para nuestro cultivo, tenemos varias opciones.

1 – Esquejes provenientes de una planta madre de nuestra propiedad: Las plantas madres las conservamos en nuestro armario de plantas madres, podrás leer más sobre ello más adelante. En este caso, la gran ventaja es que conoceremos de antemano sus necesidades y la evolución que tendrá la planta. Estos dos factores nos ayudarán a planificar el cultivo con más garantías de éxito. También conoceremos la calidad y producción final, después de todo, si conservamos una planta es porque esa variedad en concreto nos resulta especialmente buena por algún motivo (calidad, producción, resistencia, efecto, etc.). Está quizá sea la mejor forma de iniciar un cultivo, pero para conservar madres se requiere un mantenimiento los 365 días del año, y no todo el mundo tiene el espacio y el tiempo necesarios.

Aquí os dejo un enlace a como hacerlos: Cómo hacer esquejes.

2 – Esqueje ajeno: Hay que ir con precaución, ya que muchas enfermedades, plagas, virus y hongos son transmitidos por esta vía, siendo uno de los grandes problemas en la conservación de genéticas élite.

Un consejo muy práctico antes de que un esqueje nuevo entre en nuestro armario de madres:

1 – Prepara un litro de agua con un insecticida genérico (para mosca blanca, trip, mosca del mantillo, etc…), abemectina (contra ácaros) y un fungicida (hongos). A esta mezcla la denomina: Triple vacuna.
2 – Remueve bien la mezcla y sumerge el esqueje diez segundos en la solución preparada.
3 – Extrae y sacude bien el esqueje para dejar el mínimo de solución.
4 – Aíslalo doce horas en completa oscuridad.

Pasado este tiempo puedes incorporarlo al armario de madres. Es muy importante que la fuente lumínica no sea muy potente para no dañar el esqueje, ya que ha sido sometido a una solución muy fuerte y puede provocar efectos lupa (quemaduras).

¿Cultivo de marihuana en exterior o cultivo en interior?

Aunque este libro profundiza en cómo cultivar marihuana en interior, vamos a plantearnos en esta introducción una pregunta que muchos se hacen. ¿Dónde cultivo, en interior o en exterior?

La planta de marihuana es una planta muy fuerte que puede ser cultivada en exterior e interior. Dicho esto, la primera opción para cultivar marihuana siempre será el exterior por dos grandes razones de peso: Se requiere poca inversión y pocos conocimientos sobre el cultivo de la marihuana.

Estas dos grandes razones son lo primero que hay que tener en cuenta. Si no se puede cultivar en exterior y se opta por el interior porque, por ejemplo, se vive en una ciudad, os aconsejo que tengáis paciencia antes de acometer un cultivo ya que, sin conocimientos de cultivo de interior, el porcentaje de fracaso es muy alto. Y es por este motivo por el que nace esta web y mi primer libro, la Cannabipedia, cómo autocultivar marihuana paso a paso, disponible en las plataformas Apple Store y Play Store de Android, para cubrir el conocimiento esencial que le hace falta a un cultivador para autocultivar en interior con resultados óptimos.

Pero antes de sumergirnos en el mundo del autocultivo de interior, donde el cultivador pone las normas y es como un pequeño Dios para las plantas, no os iba a dejar sin una sorpresa, una miniguía para…

 Autocultivar marihuana en exterior

Cultivo de cannabis en exterior

Cómo aprender rápidamente a cultivar marihuana en exterior

Cualquier persona puede cultivar en exterior, hacen falta pocos conocimientos para obtener una buena cosecha, además, el desembolso económico es bajo, al contrario que en interior. Bastará con seguir una serie de pasos y confiar. Si en interior nosotros somos los dioses, puesto que controlamos temperaturas, humedades, CO2, alimento, plagas, etc. Aquí es Dios, el de verdad, el que dicta su ley.

1 – Encontrar el clima propicio: En España se está de suerte, se tiene el clima ideal. No hay excusa posible, dependiendo de la zona geográfica que tengamos es un poco mejor o peor, pero gozamos de un entorno perfecto para cultivar marihuana. Este es uno de los motivos por los que todavía no comprendo cómo tanta gente compra en el mercado negro.

2 – Un lugar adecuado: es aquel en el que el sol incide directamente en la planta, como mínimo, tres horas. Las horas que este incida en la planta serán determinantes para la producción y calidad final, a mas horas de luz, mayor cosecha.

Es básico que la planta no la vean ojos ajenos ya que sí es así, lamentablemente, te la robarán. En este aspecto puedes leer en Internet mucha bibliografía sobre como camuflar un cultivo de exterior.

3 – Una genética de calidad y adecuada (esqueje o semilla): Aquí pasa como en todo en la vida, hay bancos de semillas que hacen un buen trabajo y otros que no. Que nos toque una buena genética será tener mucho ganado, pero lo que debemos tener como primera premisa es que la genética seleccionada se adapte a nuestras condiciones propias de cultivo. Es decir, si tenemos un clima muy húmedo, evitemos aquellas genéticas que sean propensas a los hongos, por ejemplo. Fijaos que, incluso antes de empezar a cultivar en exterior, ya hemos abordado dos puntos clave con los que tendremos mucho ganado si les dedicamos algo de tiempo.

4 – Un sustrato adecuado: En lo más económico es donde suelen errar la mayoría de los cultivadores principiantes y es que la marihuana necesita de un sustrato que no se compacte en exceso pues, si esto se produce, las raíces no tienen oxigeno y se asfixian, con la consiguiente muerte radicular. Usar siempre contenedores “blancos” o claros, nunca usar contenedores negros u oscuros, ya que esto incrementa la temperatura del sustrato y perjudica las raíces. En este capítulo del libro podéis ver cómo elegir un sustrato adecuado (lleva al capítulo del libro “cómo elegir un sustrato adecuado”).

5 – Nutrientes, comida adecuada: Cuando nos referimos a comida, hablamos del agua de riego y de los abonos a usar. Las plantas “absorben” el alimento cuando el PH del agua esta entre 5,5 y 7,5, todo lo que esté fuera de ese rango la planta no lo podrá tomar y, por lo tanto, será alimento desperdiciado.

Si tienes dudas, en tu grow shop de confianza te asesorarán, incluso podrán analizar tu agua potable e informarte sobre la calidad de esta y, en base a ello, recomendarte un fertilizante. Los novatos en estos temas deberían empezar usando abonos orgánicos, ya que al ser menos solubles que los químicos, avisan de que algo va mal y hay tiempo de reacción para corregir lo hecho; en los fertilizantes químicos, un error se paga con la perdida de la cosecha.

En este enlace podréis leer cómo abonar un cultivo de marihuana de exterior. Es importante darle a las plantas lo que ellas nos piden, ni más, ni menos. Explica perfectamente como abonar, y cuando hacerlo. Cualquier cosa que no entendáis de este enlace, podréis consultarme.

6 – Agua de calidad: En cada territorio hay un agua potable diferente que tendrá más o menos sales. Debemos conocer cómo es este agua para saber el procedimiento a seguir en el momento de preparar la solución de riego. En este capítulo os explico lo qué es el agua base y cómo llegar hasta ella.

7 – Prevención: Como dice el refranero, “Prevenir es mejor que curar” y para evitar plagas, hongos y gusanos, lo mejor es usar la prevención conforme indico. La principal norma a seguir es que siempre pulverizaremos cuando se vaya el sol.

Prevención en fase de Crecimiento: El aceite de neem es un producto muy utilizado para la prevención de plagas y se puede usar tanto vía radicular (cuando regamos) o vía foliar (cuando pulverizamos). Para los hongos utilizaremos propóleo. Dos productos naturales que tenemos que aplicar según nos diga el fabricante.

Prevención en fase de Floración: El aceite de neem y el propóleo también los podemos aplicar en floración, pero os aconsejo que, cuando los cogollos se empiecen a formar, se aplique solo en los riegos (vía radicular).

Un producto de obligada aplicación en exterior es el bacillus thuringiensis (BT), una bacteria que se utiliza, normalmente, como sustituto ecológico de los pesticidas. Empezaremos a aplicarla sobre la tercera semana de agosto, según la tabla de abonado a la que os he remitido unos párrafos atrás, y lo aplicaremos según nos diga el fabricante. Con este producto evitaremos que los gusanos se coman los cogollos.

Tan solo tres productos y los tres ecológicos bastarán para una correcta prevención. Ahora bien, la naturaleza es como es, y si las plantas de marihuana están en zonas donde la vegetación del entorno tiene plagas, lógicamente, habrá mas peligro que donde no las haya.

Recordad que una es cosa es aplicar un plan de prevención, y otra diferente cuando la planta ya esta contagiada por plaga, hongo, etc. En este caso ya no debemos utilizar preventivos, teniendo que utilizar productos específicos según sea lo que esté afectando a la planta.

Teniendo en cuenta estos requisitos, os garantizo una buena cosecha de exterior. Los que nunca habéis cultivado marihuana, veréis que no es difícil y que es una planta muy agradecida; con poca atención, os dará mucho.

Autocultivar cannabis en interior, el reto…

Cómo cultivar marihuana paso a paso

Como cultivar marihuana paso a paso 2

Para cultivar marihuana paso a paso en interior necesitamos de unos conocimientos mínimos, ya que no tenemos a Dios para poner sol, aire, humedad, etc. Somos nosotros quien creamos las condiciones adecuadas para que la planta se encuentre como en su hábitat natural.

Para conseguir un entorno ideal, nos hará falta ayudarnos de ciertos elementos de cultivo. De la elección de estos y de su correcta aplicación dependerá, en gran medida, obtener un cultivo productivo o uno desastroso. En el cultivo de interior no existe la suerte.

Llegados a este punto, os recomiendo que empecéis leyendo el índice cannábico de la web, palabra por palabra, para luego pasar a leer la sección cómo se hace, donde encontrareis cómo abordar cómo cultivar marihuana en interior paso a paso. La tarea requiere su tiempo, pero si tienes alguna duda, siempre puedes dejarla en forma de comentario, incluso puede que ya la tengas respondida en los más de quince mil comentarios que almacena ya mi web.

Muchas gracias a todos por vuestra confianza. A por todas…

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8 comentarios en "Cómo cultivar marihuana paso a paso"

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